Flujo vaginal con mal olor

Es normal que en algún momento a todas nos preocupe tener flujo con mal olor. Sin embargo, es importante entender que el flujo vaginal siempre tendrá algún olor y que, además, este variará según los cambios hormonales durante el ciclo menstrual, el embarazo o incluso la menopausia. 

Por eso, debemos dejar atrás las inseguridades y empezar a aceptar y amar nuestro cuerpo en todas sus etapas y situaciones. 

¿Por qué generamos flujo vaginal?

Es fundamental la presencia del flujo vaginal, del cual se generan entre 2 y 4 mililitros diarios. Este flujo ayuda a prevenir posibles infecciones y a mantener la vagina protegida, húmeda y limpia, lo que contribuye a evitar irritaciones. Además, hay que tener en cuenta que el flujo vaginal experimenta cambios a lo largo del ciclo menstrual, adaptándose a las diferentes etapas. 

¿Cuándo debo preocuparme del mal olor en el flujo vaginal? 

Si notas un cambio en el olor del flujo vaginal que se vuelve fuerte y desagradable, aparecen grumos, picazón, un cambio de color (verdoso o grisáceo), enrojecimiento de la zona íntima o sangre fuera de la menstruación, es importante que acudas a tu ginecóloga/o de confianza para una revisión y tratamiento adecuado. 

¿Qué puede causar que el flujo vaginal tenga mal olor? 

Los motivos por los cuales se puede generar flujo vaginal con mal olor pueden ser diversos: 

  • Vaginosis bacteriana: es una de las infecciones bacterianas más comunes, causada por el crecimiento excesivo de la bacteria Gardnerella vaginalis, lo que produce un desequilibrio en la microbiota vaginal. Esto puede provocar ardor, picazón, flujo vaginal con mal olor y cambios en el color (blanco, gris o verde). 
  • Tricomoniasis: es una infección de transmisión sexual causada por el parásito Trichomonas vaginalis, que provoca un aumento en el flujo vaginal, a menudo con un olor desagradable, cambios en el color, dolor al orinar, ardor en los genitales o molestias en la parte inferior del abdomen. 
  • Gonorrea: infección de transmisión sexual que puede causar un aumento en el flujo vaginal, dolor abdominal o pélvico, micción dolorosa y sangrado vaginal. Está provocada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae
  • Clamidia: es una infección de transmisión sexual que provoca flujo vaginal anormal con un olor fuerte y sensación de ardor al orinar. Está causada por la bacteria Chlamydia trachomatis
  • Candidiasis: la candidiasis generalmente provoca picazón en la zona genital, flujo vaginal blanco y espeso, erupciones en la piel, entre otros síntomas. Está causada por la levadura Candida
  • Enfermedad inflamatoria pélvica: la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) es una infección de los órganos reproductores femeninos (útero, trompas de Falopio y ovarios). Ocurre cuando bacterias, generalmente de una infección de transmisión sexual, se extienden desde la vagina a estos órganos. 
  • Ropa interior inadecuada: Llevar ropa interior poco transpirable o húmeda puede contribuir al mal olor vaginal. 
  • Sudor: la sudoración excesiva y las situaciones de estrés también pueden influir.
     
  • Productos químicos que pueden generar irritación y erupciones, como: 
  • Uso de jabones no adecuados para la zona íntima. 
  • Lociones corporales. 
  • Baños de espuma. 
  • Perfumes y aerosoles. 
  • Lubricantes vaginales. 
  • Detergentes y suavizantes para ropa. 
  • El uso prolongado de tampones y compresas. 

Consejos para mantener una higiene íntima adecuada 

  • Se recomienda usar la mano, previamente lavada, en lugar de esponjas, ya que estas tienden a acumular microorganismos. 
  • Para evitar posibles infecciones es imprescindible el uso de preservativo en todas las relaciones sexuales. 
  • Mantener un uso adecuado de la zona íntima con jabones que mantengan el pH de la vulva dentro de sus valores fisiológicos, como nuestro Melagyn Gel. 
  • Es importante limpiar de forma correcta la zona íntima antes y después de mantener relaciones sexuales, siendo aconsejable orinar después para prevenir infecciones. 
  • Es importante limpiar la zona perineal siempre de adelante hacia atrás para evitar arrastrar gérmenes desde el ano hacia la vulva. 
  • Para asegurarse una higiene y protección íntima en cualquier momento y lugar, las toallitas Melagyn  te ayudarán a recuperar la sensación de frescor y confort. 
  • No se aconseja el uso de duchas vaginales en la rutina de higiene, ya que pueden alterar el pH de la zona íntima y aumentar el riesgo de inflamación o infecciones. 

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